Portada Anuarios Compraventa Bolsa de empleo Genealogía Federación de Criadores Federación de Rodeo Tribunal Supremo Rodeos Resultados Buscar Campañas Colleras Completas Colleras con Requisito Colleras Asignadas Criaderos Fotos Videos Exposiciones Contacto Directorios Quiénes somos

La importancia del Criadero Piguchén

Esta es la primera parte de un texto escrito por Aruto Montory.

Este y otros artículos los puede revisar en www.corralvictoria.cl  

El Criadero Piguchén debe estar ubicado entre los cuatro más grandes de la historia de la crianza del caballo chileno, como  Aculeo, Curiche, Las Camelias, su influencia es impresionante. Es base de los criaderos Santa Isabel y Las Callanas, dos de los más destacados y exitosos en la actualidad.

Samuel Parot Gómez se inicia en la crianza al lado de su tío Alberto Araya Gómez, que en esa época era gerente de la Compañía Agrícola Chilena, donde Samuel trabajó por un año.  

Reconoce que su tío privilegiaba la morfología, a la calidad deportiva de sus caballos, lo que influyó en el desarrollo armónico de la raza.

Las primera yeguas que tuvo fueron las aculeguanas la Chaña y Analfabeta,  resultaron sin trascendencia.

Luego Don Chanca Urrutia, allá por el 1961,  le recomienda comprar unas yeguas descendientes del Bayo León, a sus parientes Benavente y así adquiere la Cereza y la Pitagua hijas ambas de la Longaviana. 

Describe a la Pitagua como una yegua mulata con una mancha blanca en la frente, no era bonita, era orejona, de buen centro, un poco chica, pero de muchas bondades, especialmente su agilidad.

Observando la calidad vaquera de los hijos de Colibrí decide comprar la Naranjerita.

Fue propietario de la Talavera IIy la Taberna, la Talavera II la vendió a Luis Ellwangery le dio a éste el Esquinazo; la Taberna la reprodujo.

La Aceitaita se la compró a Miguel Lamoliatte; la Endemoniá la compró después.

Cuando su tío Alberto Araya tenia el No Me Toques, le envió a cubrir la Pitagua y de ese cruce nació la Clementina.

Años después José Manuel Aguirre le compra para el criadero Santa Isabel la Cantinita, Nicasia, Cachita, Raquelita, Que Luna, y luego la Horquilla, Ociosa, Testera.  

De los potros que reprodujo opina que el No Me Toques lo buscó también por su origen materno Bayo León; el Huinca era un caballo chico, corto, cabezón, de feo cuello y mal carácter; el Tabacazo era un caballo chico, corto de cuello, pesado de cabeza; el Guachipato lo compró de 3 años a Remigio Cortes, y salio extraordinario para las vacas, su línea materna era de poca alcurnia y era un caballo muy cabezón, de poca cola, feote; el Chamanto hijo del Salteador que dio caballo muy buenos, Chamanto era un caballo rápido, valiente, llegador y muy precoz; el Guardián I fue muy bueno, corrió poco y se lesionó pero dio caballo extraordinarios y muy inteligentes;  gran admirador de la crianza de don Lito Anguita le hizo reproducir el Ñipán.              

Uno de lo grandes meritos de Piguchén y quizás el único criadero con esa característica, es que nunca tuvo un potro estrella o base, sino que usó caballos de otros criaderos donde habían pasado sin pena ni gloria como reproductores y en Piguchén son exitosos. En Aculeo actuó de base Angamos y Alfil II; en Curiche Alcatraz y Comunista; en Las Camelias Quebrado; todos Jefes de Raza.

Noticias Relacionadas

Accesos Directos Rodeo

Accesos Directos Criadores

Desarrollado por Agencia PM Digital