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En memoria de José Uriz: Juanucho en el rodeo de Carabineros

Otra aventura de nuestro simpático personaje criollo.

Nota de la Redacción: Este fue el último artículo firmado por Juanucho en 2009 y que fue escrito por José Uriz Rojas, autor de estas columnas.  Don Pepe falleció el jueves 30 de junio de 2015. ¡Jamás lo olvidarenos!

Don Melo me llamó para un lado y me habló como en secreto, ¿es verdad que va a ir a correr al rodeo de los Carabineros? Así es,  y me podría explicar por qué, ya que hasta donde yo sé, Ud. es cercano a los hombres de verde,  pero en el área de los calabozos pa curaos. En verdad yo he tenido unos pocos canazos, unos por peleas,  no le hago na el quite, al cuerpo a cuerpo, cuando me arrastran el poncho, otras por desorden, es que cuando ando contento se las pongo llenitas y otras por ingesta que le llaman. Don Melo, pero si en más de una oportunidad cuando éramos mas cauros estuvimos juntos, o perdió la memoria.

Ese no es el tema, me replicó medio molesto, y volvió al  secreto, desde cuándo que Ud. anda sin los dientes de arriba, desde hace muchísimo tiempo, en verdad los perdí en una pelea, cuando un tonto se le ocurrió hablar mal de mí, por un caballo que me mandaron en trabajo y me faltó el respeto como profesional de la actividad y ellos eran cuatro, como unos diez años le contesté.

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Mire lo que le tengo, no es bonito que vaya donde esos caballeros, sin su dentadura, estoy acostumbrado le repliqué y a lo único que le hago el quite es a las patitas de chancho, no bromee iñor, y sacó un pañuelo arrugado como él solo, que en algún momento de su vida fue blanco y lo extendió, adentro había una placa dental, esta plaquita fue mía me dijo, yo soy implantao, los patrones usamos unos apernaos, me dijo con cierto orgullo, Ud tiene los dos colmillos y yo creo que la puede asentar, se la regalo, vaya donde mi compadre Agustín, que tiene una vulca a la entrá del pueblo y le aseguro que se la encacha. Tantéesela me dijo como ansioso y así como estaba me la puse, se me enterraron unos alambres, me dolió el paladar y parece que la tenía guardada en un lugar de poca ventilación, por que olía nada de bien. No podía pronunciar sílaba alguna y pa qué le voy a decir, me molestaba re mucho, pero la estética era otra, parece que rejuvenecía. Me miró y como que hinchó el pecho y me dijo, después vimos como nos arreglamos, váyase donde mi compadre Agus y se la va cuadrar a la perfección, es más le pone unos pegamentos para racauchar que no se le va mover ni un milímetro.

Así no más fue, me la instalé, el hombre me preguntó donde me dolía, agarró una lima y unas lijas y le pegó unas desgastás, después sacó una cuestión que me dijo que era caucho líquido y me la asentó, una vez puesta, me dijo espere que le de un consejo, trate de hablar como en argentino le va resultar mas fácil, gracias che, le contesté. Para que les voy a contar los detalles del aprender hablar de nuevo y comer manzanas sin cortaplumas. No paraba de sonreír, andaba esperando que alguien me echara una talla para mostrar mis chocleros nuevos, que estar más agradecido de don Melo. Hasta las chiquillas me miraban con ojos distintos, ya la cuestión no era sólo de la carne por la carne.

Llegamos al rodeo en Chillán, el día viernes en la tarde hubo una charla técnica y un amigo mío de allá de Pitrufquén, le decimos el Pelelito, es igual de chupao de atrás que el que uds. saben y tiene la misma respuesta, que se le gastó empujando, la cosa es que me dijo, oiga Juanuchito, por que no los dirige unas palabras Ud. como arreglador y abuelo de un Carabinero, el hombre es seco pal weveo..., pero como es super jineteado, le dije, ya no más, qué me va hacer, pero antes invite  a un agüita, no faltaba más me dijo con entusiasmo y nos pusimos unos vorkas en tónica, ahí mismo estuvo mi perdición, parece que el licor es malo pal caucho líquido, por que noté que se empezó a mover mi carta de presentación o dentadura digamos y se me puso la boca negra como un carbón. Conclusión el Vorka actúa como diluyente para el caucho líquido.

Entramos al casino y deben haber más de cien Carabineros, la mayoría de huasos y otros de correcto uniforme, escuchando la intervención del presidente de la Asociación que les daba la bienvenida, encachao el hombre Carrasco y muy re versao.

En que forro me metí, me dije pa mis aentros, se me doblaron las cañuelas, la placa de don Melo tenía un puro cascabeleo en mi sanguchera y me viene como un retorcijón de guata, me con'. yo no estaba preparado para eso, y pa más cacha en segunda fila el sobao del Cayuya, pierna encima echao atrás el discreto, un poco mas allá mi subficial Grez, al final el huaso Gómez de Talca, el compadre Fili ya estaba con las luces bajas, todos secos pal chupeteo y mi guen Pelelito se reía no mas.

Para finalizar dice el locutor que hablaba así como medio fruncido y ronco, voy a dejar  con Uds. a un gran arreglador y destacao corralero, Juan Cuevas Cuevas, Juanucho, para que nos diserte sobre las fortalezas y debilidades del caballo chileno. Me con', el forrito lindo en que estaba metío, todos los jutres serios  y con cara de preocupados, aunque yo sé, que lo único que les interesaba era el vino de honor que venía después, pero los hombres son educados. Y les suelto el doblao:

Sean mis primeras palabras para decirles que ando un poco enfermo de la guatita y las segundas, para agradecer por esta invitación y oportunidad de poder correr con mi nieto. Respecto del caballo chileno les puedo decir, que es medio chuchita les dije, por que es inteligente y ligero en las patas, que quiero decir con esto, que el caballo chileno no es pa lesos, ni menos pa brutos, hay que saber llevarlo. Como que después de estas palabras me sentí en confianza y me anduve relajando, El caballo chileno es noule y probao en su rusticidad, que quiero decir (levanté la voz), que no hay otro igual  y en ese mismo instante me sale volando la placa y jue a dar a los pies mismo del coronel que mandaba, un señor Medina creo se llamaba y quedo con mis puros colmillitos al aire y pa mas cacha, sale el tonto del Cayuya y dice en voz alta "y el que te dije, también lo tení de prótesis viejo guatiao" y queda la pura risión de viejos, yo partí a recoger el regalo de don Melo, nadie se atrevía a agarrarlo, estaba negra como la Misteriosa una potranca nueva que tengo yo y le chorreaban los cauchos líquidos. Me la puse y cuando me incorporé ya estaba el locutor agradeciendo mi aporte. La vergüenza pa grande, por que si hubiese partido desde el inicio con mi impronta propia mía, los viejos asumen no más,  y pa más cacha y me tenía picado era el Cayuya, que iba a tener de material pal resto del año, por que hay viejos habladores y el saco de pernos.

Se me le allegó el hombre de Pitrufquen y me dijo, vamos a un vorkita Junuchito, no le haga caso,  esas cosas pasan, mañana, en la redonda les enseña quién e quien en este cuento.

Así no mas jue, mi prestigio de corralero salió intactito, la premiá fue un trámite, a los viejos en dos toros  de la serie campeones les llevábamos 16 de los buenos con mi nieto  y sin apurarnos, el tonto del Cayuya ni premió, ahí estaba en la tribuna meta gritos conmigo, amárrate los dientes con alambre, hazle un pial a la placa viejo chico, vociferaba el discreto, el compadre Fili no le vio la luz al día, me con'... el hombre consumidor y mi subficial Grez de enamorao, meta regatones en el casino, lindo equipo.

Se me allegó mi amigo Pelelito, oiga Juanuchito, esta es la fiesta de nosotros, Ud es abuelo de un cauro que recién es recluta, me entiende me dijo, a guen entendedor pocas palabras, le puse el freno de mano y llegamos terceros.

Oiga, rodeo como pocos, guen ganado, bien organizado, una recachá de reinas, todas lindas, la media lunallena, premios para tirar pal cielo, hasta un computador  me tocó, (Don Melo me explicará pa que sirven) en fin a toda llave.

Resulta que descubrí que los Carabineros también son humanos y que disfrutan a concho con nuestras raíces y tradiciones, unos mejores y otros entusiastas para la corría de vacas, pero chilenos a morir. Los hombres de las carabinas cruzadas, son de nosotros, con razón son orgullo nacional.

Feliz aniversario y que mi Dios me los cuide.

Un tremendo abrazo a mi Compañero Mumito, por encachao, atajador y consumío en las quinchas.

Y saliendo pal pueblo, me compro una camioná de una custión que le llaman Corega.

Y que no se me cruce ese Cayuya, porque también va a tener que ir donde don Agus a que le acomode una placa.

Afectuosamente Juanucho.

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